NOTAS MÁS RECIENTES
- Prudencia al volante: la prevención de siniestros viales
- Caídas en los adultos mayores: ¿debemos preocuparnos?
- Los riesgos de la automedicación
- El deporte: beneficios para toda la vida
- El desayuno, un bien que le hacemos a nuestro cuerpo
- Buenas noches: ¡buenos días!
- Alergias en primavera-verano
- Pies sanos en zapatos cómodos
- Consejos para incorporar las frutas a nuestra dieta diaria
- Ideas útiles para evitar los celos cuando llega un nuevo hijo
NOTAS MÁS VISTAS
- Mes del corazón
- El café: ¿es bueno para la salud?
- Aprender a resolver el estrés
- Los beneficios del Omega 3
- La aparición de un soplo cardíaco: ¿debemos preocuparnos?
- El desayuno, un bien que le hacemos a nuestro cuerpo
- Beneficios de decirle adiós al cigarrillo
- Consejos para que nuestros hijos coman sano
- Mes de la mujer
- Cómo proteger al bebé del frío
Mes del corazón
Los infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares constituyen una de las principales causas de muerte en todo el mundo. En esta nota te contamos cuáles son los principales factores de riesgo y cómo prevenirlos.
Factores que aumentan el riesgo de sufrir un infarto de
miocardio:
• Consumo de tabaco: el humo del
tabaco y el papel del cigarrillo contiene numerosas sustancias que
dañan los pulmones, los vasos sanguíneos y el corazón. Esas
sustancias ocupan en la sangre el lugar del oxígeno que el corazón
y el cerebro necesitan para funcionar con normalidad.
• Dieta poco saludable: si comés mucho
(demasiadas calorías, grasas, azúcar y sal) y no te movés lo
suficiente para quemar las calorías, tu peso aumentará. El exceso
de peso puede provocar diabetes, hipertensión arterial e
hipertensión arterial e hiperlipidemias, que aumenta el
riesgo.
• Tensión arterial alta (hipertensión): la
tensión arterial se mide en milímetros de mercurio (mm Hg) y está
compuesta por la tensión arterial sistólica (cuando el corazón se
contrae) y la tensión arterial diastólica (cuando el corazón se
relaja). La hipertensión hace que el corazón trabaje mucho más de
lo que debería, de modo que, con el tiempo, se debilita. Cuanto
mayor sea la tensión arterial, mayor será el riesgo.
• Obesidad central: se da en personas con
sobrepeso, especialmente cuando el exceso de grasa está concentrado
en la zona de la cintura y el vientre. Se considera que hay
obesidad central cuando el perímetro de la cintura es igual o
superior a 102 cm en los varones y a 88 cm en las mujeres.
• Diabetes: la diabetes se produce cuando el
cuerpo no alcanza a producir suficiente insulina, o no puede
utilizarla adecuadamente. Ello hace que se acumule azúcar en la
sangre. La diabetes acelera el desarrollo de la aterosclerosis (el
estrechamiento y endurecimiento de las arterias) y es responsable
de los infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.
• Hiperlipidemia: entre las grasas, o
lípidos, de la sangre figuran el colesterol y los triglicéridos. El
cuerpo humano necesita una cierta cantidad de colesterol, pero
cuando la concentración de grasas en la sangre es muy elevada
(hiperlipidemia), estas se depositan en las arterias, con lo cual
aumenta el riesgo.
Vos podés disminuir el riesgo de sufrir un infarto de miocardio y accidente cerebrovascular con sólo invertir un poco de tiempo y esfuerzo.




